
31 Jul Qué tener en cuenta antes de elegir una furgoneta frigorífica
Transportar productos con temperatura controlada exige algo más que “un vehículo con frío”. La elección adecuada depende del tipo de mercancía, el rango térmico, la distancia, el número de paradas y cómo cargas/descargas. En esta guía resumimos los criterios técnicos y operativos clave para mantener la cadena de frío sin sobresaltos.
¿Qué son las furgonetas frigoríficas?
Las furgonetas frigoríficas son vehículos industriales equipados con un sistema de refrigeración o congelación diseñado para mantener la mercancía a una temperatura controlada durante el transporte. Son clave para sectores como la alimentación, farmacia, floristería o catering, donde la cadena de frío debe mantenerse intacta.
Tipos principales de furgonetas frigoríficas
- Furgonetas isotermas: aíslan pero no generan frío. Ideal para trayectos cortos.
- Furgonetas refrigeradas: mantienen el interior entre 0ºC y 8ºC.
- Furgonetas congeladoras: pueden alcanzar temperaturas inferiores a -18ºC.
Alquilar este tipo de vehículo permite cubrir picos de demanda o realizar entregas especiales sin necesidad de adquirir una flota propia.
Nuestra flota de furgonetas frigoríficas
En VIANI contamos con una flota adaptada a las distintas necesidades térmicas. Disponemos de furgonetas isotermas, refrigeradas y congeladoras que cumplen con la normativa y cuentan con certificación ATP.
Modelo (ejemplo) | Volumen aprox. | Plaza | Detalle (uso recomendado) | Tipo | Clase ATP (equipo) |
---|---|---|---|---|---|
Ford Transit Frío | 9 m³ | 3 | Adecuada para congelados en rutas mixtas. Recomendable preenfriar la caja y usar cortinas para reducir pérdidas en paradas frecuentes. | Frigorífica | C (≈ −20 ºC) |
Toyota Proace Refrigerada | 6 m³ | 3 | Pensada para 0–8 ºC en reparto urbano (lácteos, IV gama). Evitar aperturas prolongadas y planificar la secuencia de descarga. | Refrigerada | A (≈ 0 ºC) |
IVECO Camión Carrozado | 20 m³ | 3 | Ideal para carga paletizada y rutas interurbanas. Puede trabajar en negativo; comprobar en placa ATP si es B (≈ −10 ºC) o C (≈ −20 ºC). | Frigorífica | B/C* |
Peugeot Boxer Frigorífica | 9 m³ | 3 | Versátil para congelado o positivo según equipo. Útil en rutas con varias paradas si se añade mampara o cortina. | Frigorífica | C (≈ −20 ºC) |
Nota: Valores orientativos. La clase exacta figura en la placa/certificado ATP del equipo y puede variar por unidad. Factores como carga útil, número de aperturas y temperatura exterior afectan al desempeño. |

¿Qué es la Clase ATP y por qué es importante?
La Clase ATP (Acuerdo sobre Transporte Internacional de Mercancías Perecederas y sobre Vehículos Especiales para su Transporte) es una homologación que certifica que un vehículo frigorífico cumple con los requisitos técnicos para transportar productos perecederos con garantía de mantener la cadena de frío.
Esta clasificación regula la capacidad del vehículo para conservar ciertas temperaturas según el tipo de carga y duración del transporte, asegurando que los alimentos o productos sensibles lleguen en perfectas condiciones.
A continuación, te mostramos cómo se relacionan estas clases con las temperaturas que garantizan:
Clase ATP | Tipo de vehículo | Temperatura mínima garantizada | Uso típico |
---|---|---|---|
A | Refrigerados | ≤ 0 ºC | Productos frescos que requieren refrigeración (0ºC a +8ºC) Frutas, verduras, bebidas, productos frescos. |
B | Refrigerados | ≤ -6 ºC | Productos congelados en estado semi-congelado. Lácteos, embutidos, productos semi-congelados. |
C | Congeladores | ≤ -20 ºC | Productos congelados que requieren temperaturas muy bajas. Helados, carnes congeladas, alimentos ultra congelados. |
Nota: La clasificación ATP va de menor a mayor capacidad de refrigeración: A (refrigeración ligera) hasta C (congelación profunda).
Alquiler o compra: guía rápida para decidir
Piensa en coste total de operación (TCO), no solo en cuota o precio: mantenimiento, renovaciones ATP, seguros, neumáticos y paradas por avería. Si el uso es alto y estable, comprar puede ser eficiente; si es variable, el alquiler convierte costes fijos en variables.
Observa tu demanda: con picos estacionales, proyectos puntuales o rutas en prueba, la flexibilidad del alquiler reduce riesgo. En operaciones muy predecibles, la propiedad aporta control… siempre que asumas gestión y sustituciones.
Valora los requisitos técnicos: rango térmico, aperturas en ruta, multitemperatura y registro. Si cambian a menudo, mejor alquiler; si son estándar y repetitivos, comprar encaja.
Idea práctica: calcula horas/km de uso mensual y compáralo con el TCO anual antes de decidir.
Consideraciones importantes antes de elegir una furgoneta frigorífica
Antes de decidirte por un vehículo con temperatura controlada, dedica unos minutos a alinear tres factores: producto, recorrido y operación de carga/descarga. Define el rango térmico real que necesita tu mercancía (positivo 0–8 ºC, cercano a 0 ºC o congelación en torno a −20 ºC) y confirma que la placa/certificado ATP de la unidad lo avala. Piensa también en el contexto de la ruta: no es lo mismo un trayecto interurbano con pocas paradas que un reparto capilar con aperturas constantes; en el segundo caso, el aislamiento y la potencia del equipo cobran más protagonismo.
El tamaño útil no se reduce a los m³. Valora si trabajas con palets o bultos sueltos, comprueba la altura libre y el ancho de paso para no tapar el retorno del aire, y revisa la carga útil para no quedarte corto con el peso real (producto + envases + útiles de trabajo). Las puertas laterales agilizan la operativa en ciudad, pero cada apertura introduce calor; compénsalo con cortinas, buena organización del interior y un preenfriado de la caja antes de cargar. Si mezclas categorías (congelado, refrigerado y seco), valora configuraciones multitemperatura o, al menos, mamparas que compartimenten.
Por último, pon foco en la gestión de la cadena de frío. Carga la mercancía ya a su temperatura, programa las paradas para reducir el tiempo con puertas abiertas y lleva la documentación preparada para no perder minutos en cada entrega. Un registrador o termómetro fiable, con la hora correcta, facilitará auditorías y te ayudará a detectar incidencias. Un vistazo final a juntas y cierres, la limpieza interior y el estado del equipo evitará sorpresas. Con estas bases, la elección del vehículo deja de ser una apuesta y se convierte en una decisión informada y segura.
- Determina la temperatura necesaria: no todos los productos requieren la misma temperatura. Elige el vehículo con clase ATP adecuada para mantener la cadena de frío.
- Evalúa el volumen y tipo de carga: calcula el espacio que necesitarás para evitar contratar un vehículo sobredimensionado o insuficiente.
- Revisa el tiempo de alquiler: planifica bien la duración para optimizar costes y evitar penalizaciones por retrasos.
- Comprueba la documentación y el seguro: asegúrate de contar con todos los papeles en regla y cobertura suficiente para el uso que vas a darle.
Preguntas frecuentes
¿Qué modelo de furgoneta frigorífica me conviene si transporto productos frescos?
Para productos frescos como frutas o bebidas, una furgoneta Clase A (refrigerada) como la Toyota Proace Frigorífica es suficiente, ya que mantiene temperaturas de hasta 0 °C.
¿Cuál es la diferencia entre una furgoneta isotérmica, refrigerada y congeladora?
Las isotérmicas solo aíslan, sin generar frío. Las refrigeradas mantienen temperaturas entre 0ºC y 8ºC, y las congeladoras pueden alcanzar temperaturas inferiores a -18ºC.
¿Puedo alquilar una furgoneta en una ciudad y devolverla en otra?
Sí, puedes devolverla en cualquiera de nuestras sedes: Zaragoza, Huesca o Pamplona. Además, si necesitas que la recojamos en una ubicación distinta, ofrecemos un servicio de recogida personalizada previa consulta.
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